Por: Esther A.
Torres MD, FACP

Directora,
Servicio EII UPR*

COLITIS
ULCEROSA

La Colitis Ulcerosa solamente afecta
el intestino grueso o colon, de ahí su nombre.
La inflamación usualmente limita a la mucosa (la capa más superficial
del intestino). Puede afectar solo el
recto (proctitis), o envolver el colon parcialmente o en su totalidad
(pancolitis o colitis universal). Los síntomas
más comunes de la colitis ulcerosa son diarreas con sangre (lo que hace que los
niveles de hemoglobina se reduzcan considerablemente causando anemia), dolor
abdominal y pujos. Si la condición es
severa\, puede haber fiebre, pérdida de peso y apetito. Es importante descartar la presencia de
alguna infección u otras condiciones que pueden causar síntomas e inflamación
intestinal similares. Las complicaciones
de esta condición incluyen hemorragia severa, estrecheces de intestino, colitis
fulminante y perforación del intestino.
Después de muchos años de enfermedad, la incidencia de cáncer de colon
aumenta en pacientes con colitis ulcerosa.
Afortunadamente, existen cambios en las biopsias conocidos como
displacia, que aparecen usualmente antes que se desarrolle un cáncer. Por esta razón, es recomendable que después
de más de 10 años de padecer colitis universal y 12 de colitis izquierda, se
evalue el colon con colonoscopía y biopsias anualmente para detectar los
cambios de displacia antes que se desarrolle el cáncer. En caso de demostrar displacia, se puede
proceder a una cirugía, removiendo el colon, para evitar el cáncer.

*La autora es
la Directora del Departamento de Medicina Interna de la Escuela de Medicina del
Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.